PRÓLOGO DE LA REGLA

(Las actitudes esenciales del monje)

 

0. INTRODUCCIÓN

 

Después de haber presentado, en líneas generales, una introducción a la Regla de san Benito; nos disponemos a ir entrando en ella.

En el programa propuesto para este nuevo trienio os animaba a ir reflexionando y profundizando en algunos temas importantes que nos ayudasen a cimentar, desde el carisma cisterciense, la vocación laical que os es propia. En este trimestre os propongo una lectura, lenta y atenta, una “rumia” y “estudio”, personal y comunitario, del PRÓLOGO.

 

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, “prólogo” es:

·        “Escrito antepuesto al cuerpo de la obra en un libro”.

·        “Discurso que en el teatro “clásico” solía preceder al poema dramático y se recitaba ante el público”.

·        “Primera parte de alguna obra dramática y novelas... y en la que se representa una acción de la que es consecuencia la principal, que se desarrolla después”.

·        “Lo que sirve de “exordio” o principio”.

 

Interesan los pequeños matices de estas definiciones pues nos ayudan a ponernos ante el texto:

·        “No se trata del texto principal o cuerpo”; quizá por eso muchas veces solemos saltar estas páginas de un libro, pensando que son insustanciales. Sin embargo...

·        “Es el principio”; y por ello es una invitación a no adentrarse en una lectura del texto sin conocer lo que lo motivó o la pauta para una mejor comprensión del mismo: tiene la función de dar la “clave” = llave.

·        “Presenta una acción de que es consecuencia la principal”; tiene una función de síntesis que nos puede ayudar a sentir atracción o rechazo por lo que nos vamos a encontrar.

 

Bien, ¿y todo esto pretende “nuestro prólogo”?; podemos decir que sí, e incluso pretende más.

El subtítulo que os propongo en el programa es el de “ACTITUDES ESENCIALES DEL MONJE”. Otro autor lo ha titulado “LA VOCACIÓN MONÁSTICA”. Bueno, pues ya tenemos dos “claves” de lectura o dos síntesis de su contenido. Es muy posible que cada uno de vosotros después de haber leído y releído el Prólogo de la RB os atreváis a poner “otro título”; ¿te atreves?.

 

1. NATURALEZA DEL PRÓLOGO DE LA RB

 

Al hacer la introducción a la RB hablamos de las relaciones de ésta con la RM (“Regla del Maestro”); allá señalábamos que un tema coincidente es el de este Prólogo. Parece seguro que S. Benito se sirvió del texto de la RM para elaborar su material.

El contenido del Prólogo parece ser el de una exhortación tomada de una “Catequesis bautismal”, en la que al neófito se le instruye sobre las actitudes fundamentales de su vocación bautismal; aquí la instrucción o enseñanza versa sobre lo que es la “vida monástica”. Su finalidad es:

·        Describir la vocación monástica y las grandes perspectivas de su itinerario.

·        Crear el clima, en clave ideal, en el que deben leerse los demás capítulos.

 

Son páginas profundas y atractivas, en las que el Maestro se dirige al fondo del corazón del discípulo con un lenguaje cálido y exigente; en un claro estilo sapiencial, propio de la mejor tradición bíblica y monástica = como “saber vital”. La clave sapiencial está presentada en estos términos:

-         “Padre-hijo”.

-         Escuchar al “Maestro”.

-         Verbos en imperativo, pero alentando de forma muy pedagógica.

-         Tema de los “dos caminos” (bien-mal; luz-tinieblas; etc).

 

Con esta clave y en este lenguaje se nos presentan las actitudes existenciales más fundamentales del monje:

-         Atención a Dios.

-         Renuncia a fin de estar disponibles.

-         Vuelta a Dios siguiendo a Cristo obediente.

-         La oración del que previamente se sabe amado.

-         Dejarse guiar en la escuela del servicio divino.

-         Lealtad absoluta en la búsqueda del bien.

-         Correr por los caminos del Evangelio con el corazón dilatado e inundado de amor.

-         Fidelidad hasta la muerte a Cristo paciente y glorioso.

 

La experiencia monástica descrita no es la de la búsqueda “prometéica” de la perfección (huyendo de la “mediocridad de las masas”) sino el gesto de gratuidad de una persona pobre que se entrega totalmente para seguir a Cristo.

 

2. NUCLEO CENTRAL

 

Es grave, impresionante, dramático, tratando de provocar una decisión sobre el destino personal y eterno de quien va a tomarla. Incluye:

·        Una parte “negativa”: muerte inexorable; vida como plazo para enmendarse y hacer penitencia; juicio de Dios.

·        Una parte “positiva”: la llamada que el Señor hace al elegido; el ideal que se va revelando.

 

3. PERSONAJES

 

Tres personajes intervienen:

·        Cristo

Es el verdadero protagonista (proclamado como Rey). Es el auténtico Maestro que, en un continuo diálogo, va descubriendo el camino al discípulo.

La vocación monástica es el encuentro con la persona de Jesucristo, siempre actual. Habla al monje, lo llama, lo interroga, responde. El Señor habla al monje en el presente, pero también le habló en el pasado, y con toda seguridad seguirá hablándole en el porvenir.

·        El autor

Se eclipsa pronto, para reaparecer hacia el final.

 

·        El candidato

Su papel se reduce casi a escuchar.

 

4. ESTRUCTURA

 

Colombás propone esta estructura:

 

·        Formulación de un programa de vida (1-3).

·        Necesidad de la gracia y de la fidelidad del hombre para elegir y seguir el buen camino (4-7).

·        Llamada a la salvación dirigida por la Palabra de Dios (8-13).

·        Vocación del “obrero” del Señor (14-21).

·        Condiciones a reunir por el candidato (22-34).

·        Exhortación a aprovechar el tiempo y practicar lo que conviene para la eternidad (35-44).

·        Presentación formal de la Regla, expresión de intenciones y excusas del autor (45-49).

·        Deseos para todos de la gloria y Amén (50).

 

 

Propuesta de TRABAJO PARA EL TRIMESTRE

 

·        Lectura de los apuntes dados en Huerta.

 

·        PARA IR PROFUNDIZANDO

 

-         Una primera lectura general del Prólogo.

-         Una segunda lectura más lenta sirviéndose de la estructura que nos propone Colombás. Puede ser muy útil ir subrayando y anotando cosas.

 

·        PARA IR ATERRIZANDO EN LA VIDA

 

-         “Rumiar” estos cuatro verbos: ESCUCHA, INCLINA, ACOGE, PONLA EN PRÁCTICA (Pról 1). Es muy enriquecedor ayudarse del Diccionario de la Lengua castellana).

-         Cristo quiere seducirnos con esta pregunta: “¿Quién es el que ama la vida y desea ver días felices? (Pról. 15-ss). ¿Qué y cómo respondo a esta vocación-llamada?.

-         La Regla es presentada como una “ESCUELA DEL SERVICIO DIVINO”. ¿Qué te sugiere cada una de esas palabras para tu vida concreta?. Si no recuerdo mal, casi al principio, os di una pequeña reflexión sobre esta expresión de la Regla.

 

·        Poner en común en los grupos lo que nos ha enriquecido el tema.

 

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