los valores cistercienses

 

recogida de aceitunaHumildad

Habitualmente se tiende a confundir la humildad con una falta de autoestima o incluso con un gusto por ser blanco de humillaciones.

Sin embargo ser humilde es otra cosa: es aceptarse de modo lúcido y sereno tal y como somos, con nuestros defectos y limitaciones, pero también con nuestros talentos y capacidades, y todo ello bajo la mirada amorosa del Dios Padre que nos acoge sin condiciones.

Ese sabernos amados por Dios es lo que nos llevará a aceptar a los hermanos tal como son, y a caminar por la vida sin egoísmo, soberbia, desprecio o desdén hacia los demás.

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